LA IMPORTANCIA DE LA EDUCACIÓN EN LA FORMACIÓN DE EMPRENDEDORES

Publicado por Oriana Lozada

Publicado el 9/3/2019

Categoría: Educación

A lo largo de la historia, el hombre ha experimentado períodos de progreso y de cambio en su sociedad. 

Actualmente el mundo está actualizándose rápidamente y los fenómenos de desempleo y exclusión laboral están siendo cada vez más preocupantes, sobre todo en Venezuela.

Ante esta falta de empleo, comienza a relucir como una oportunidad el autoempleo, es decir, la propia generación de trabajo. 

En consecuencia, el concepto de emprendimiento, si bien ha sido importante a través del tiempo, últimamente ha cobrado mayor relevancia en la sociedad. 

La idea de aumentar el número de emprendedores en la sociedad, resulta interesante, por lo que el estudio de este movimiento se presenta como algo necesario en tiempos actuales.

El fenómeno emprendimiento puede definirse, como el desarrollo de un proyecto que persigue un determinado fin económico, político o social, entre otros, y que posee ciertas características, principalmente que tiene una cuota de incertidumbre y de innovación.

La definición anterior puede complementarse con la siguiente definición acerca de la actividad emprendedora:

“Emprender es perseguir la oportunidad más allá de los recursos que se controlen en la actualidad” (Stevenson 1983, 1985, 1990, 2000).

Para poder generar ese espíritu emprendedor, no solo basta con tener la intención o la necesidad. 

La persona emprendedora va de la mano con la educación, con la actualidad y el día a día de este mundo cambiante y veloz.

Existen herramientas que desarrollamos en el proceso de formación que nos resultan de mayor utilidad e importancia en el proceso de emprendimiento.

Para poder analizar la relación existente entre los conceptos de educación y de emprendimiento, es necesario definirlos.

Como el término emprendimiento ya ha sido definido previamente, sólo resta definir el término educación, basando en la definición de expresada por las Naciones Unidas (1968), según la cual el concepto de educación incluye toda una gama de medios complementarios por los cuales se trasmiten el conocimiento, los valores y las especializaciones, y se modifican los patrones de comportamiento.

Una vez transcritas la definición de estos conceptos tan importantes, surge naturalmente una pregunta, y tiene que ver con que si los emprendedores nacen o se desarrollan a lo largo de su vida y para responderla es muy apropiado hacerlo citando las palabras de la empresaria y académica Silvia Sioli de Torres Carbonel, en el V Encuentro de Empresarios organizado por Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas, y realizado en Buenos Aires, en Abril de 2002:

 “Si la educación es el medio por el cual logro modificar actitudes y comportamientos, casi diría que hay una relación absoluta entre educación y entrepreneurship; vale la pena, entonces, pensar en educar a los emprendedores. Puede ser que haya muchos emprendedores que nazcan, pero seguro que todos necesitan hacerse y capacitarse como tales”

Howard Rasheed (2000), por su parte, expresa que la educación en emprendimiento puede afectar los atributos que tengan los individuos y puede forjar actitudes emprendedoras en ellos. 

Puede promover cualidades psicológicas favorables para la actividad emprendedora, tales como la autoconfianza, la autoestima, la autoeficacia y la necesidad de logro. Inclusive, la educación en emprendimiento para los jóvenes, puede colaborar en evitar la generación de actitudes socialmente no deseables, como la vagancia o la delincuencia.

A su vez, Stevenson (2000), afirma que el entorno es importante y que es más factible que un individuo pueda comenzar a tener actitudes emprendedoras si actúa en un contexto en el que se facilita el reconocimiento de la oportunidad y su persecución.

De acuerdo a los, se puede decir q autores consultados, existe una relación entre el concepto de emprendimiento y los conceptos de educación, desempleo y desarrollo local. 

Por una parte, coinciden en que las aptitudes emprendedoras pueden forjarse y potenciarse a través de la educación. 

También, que la existencia de emprendimientos disminuye el desempleo. 

Por último, se observa que las actitudes emprendedoras contribuyen positivamente en el desarrollo de un proyecto y a su vez, en el desarrollo de una comunidad.

Compartir artículo en: